Descripción
Artesanía centenaria en el corazón de Cabrales
La historia de este queso nace en la quesería familiar SAT Rojo Prieto, situada en la localidad de Canales de Cabrales.
Bajo la dirección de expertos artesanos (Elaborador nº 154), la marca protege un legado que ha llevado el nombre de Asturias a las cumbres de la gastronomía mundial.
De hecho, este Cabrales obtuvo la Medalla de Oro en los World Cheese Awards 2021, consolidándose como una de las mejores elaboraciones del planeta.
Actualmente, Rojo Prieto sigue utilizando únicamente leche cruda de ganaderías locales controladas por el Consejo Regulador.
El milagro del Penicillium en cuevas naturales
El proceso de elaboración es una danza con la naturaleza.
Tras el moldeado manual, las piezas se trasladan a cuevas kársticas naturales situadas en las altas montañas de los Picos de Europa.
En estos recintos, la humedad supera el 90% y la temperatura se mantiene constante entre 8º y 12º C.
Por consiguiente, el hongo Penicillium coloniza el queso de forma espontánea, creando sus icónicas vetas azul-verdosas.
Además, este proceso de maduración de varios meses otorga al producto una personalidad que ningún otro queso azul puede igualar.
Notas de cata y maridajes de autor
Al degustarlo, percibirás un aroma intenso y una textura mantecosa que se funde suavemente en el paladar.
Su sabor es profundo, equilibrado y con un final levemente picante que estimula todos los sentidos.
Sin duda, es un queso que deja un regusto persistente y elegante.
En cuanto al servicio, recomendamos sacar el queso del frigorífico 30 minutos antes para disfrutar de su máxima untuosidad.
Su maridaje ideal es una sidra natural asturiana bien fresca o una sidra de hielo que contraste con su potencia.
No obstante, también combina de forma extraordinaria con vinos dulces, miel de brezo o frutos secos como nueces y pasas.
En conclusión, elegir Rojo Prieto es disfrutar de la esencia más pura y salvaje de la montaña asturiana.





