Descripción
El Legado de Santoña: Tradición y Excelencia Gourmet
Su Historia
La excelencia de Conservas Ana María tiene sus raíces en Santoña, donde la empresa se fundó oficialmente el 17 de octubre de 1996.
Desde entonces, este legado familiar ha defendido un compromiso inquebrantable con la pureza del mar y la calidad excelsa de su materia prima.
Actualmente, la firma ha consolidado su prestigio internacional operando desde su avanzada planta en la zona industrial, lo que la sitúa en el TOP 100.000 de las empresas españolas.
Además, la marca abandera la cultura marinera local a través de su exclusiva «Galería del Arte de la Anchoa», la única iniciativa privada de este tipo en la región que rinde culto a la artesanía conservera.
Proceso de Elaboración Artesanal
El proceso de creación de estos lomos de bonito es un tributo a la paciencia y al frescor del litoral.
La materia prima se captura rigurosamente durante la costera de verano en el Mar Cantábrico (zona FAO 27), momento en que el pez alcanza su plenitud organoléptica.
Por consiguiente, cada pieza mantiene intacta su jugosidad y una textura sedosa inigualable.
Tras una cocción medida al milímetro, se procede al troceado selecto de las piezas.
No obstante, es la intervención humana la que garantiza la distinción gourmet: cada lomo se limpia manualmente con absoluta minuciosidad para asegurar la ausencia total de espinas.
Finalmente, el embotado se realiza en un aceite de oliva premium, auténtico oro líquido que envuelve el producto realzando su sabor delicado sin enmascararlo.







