Descripción
En el pintoresco puerto de Tapia de Casariego, Asturias, la marca El Viejo Pescador representa el renacimiento de la tradición conservera más noble.
Este proyecto es fruto de la valentía de Carlos Díaz y Ángela Donato, quienes en 2017 decidieron abandonar sus carreras profesionales para recuperar una antigua conservera local con un objetivo claro: transformar los tesoros del Mar Cantábrico en experiencias gastronómicas inigualables bajo el lema «No todo estaba inventado».
Estas sardinillas, bautizadas como «Tre-menda«, son la máxima expresión de la pesca artesanal de bajura.
Se elaboran exclusivamente con ejemplares frescos capturados mediante métodos sostenibles y respetuosos con el medio ambiente marino.
En el obrador, maestras conserveras seleccionan cada pieza por su tamaño, garantizando entre 7 y 10 unidades por lata.
Posteriormente, son descabezadas, limpiadas y empacadas a mano con una meticulosidad que solo el trabajo artesano puede ofrecer.
Al degustarlas, descubrirás una textura mantequillosa y una firmeza impecable en el paladar.
El aceite de oliva de alta calidad actúa como el conductor perfecto, realzando el sabor marino sin ocultar la delicadeza del pescado azul.
Debido a este proceso 100% natural y sin aditivos, cada lata conserva intactas las propiedades nutricionales y el aroma puro de la costa asturiana.
Para apreciar su calidad suprema, te recomendamos servirlas a temperatura ambiente sobre una tosta de pan de cristal o pan de centeno.
Maridan de forma extraordinaria con un Vino Albariño fresco o un blanco atlántico con buena acidez.
Asimismo, son el acompañante ideal de una sidra natural asturiana bien escanciada.
No obstante, también funcionan de maravilla en ensaladas gourmet con tomate de huerta y un toque de cebolleta.
En definitiva, elegir El Viejo Pescador es apostar por un producto honesto, de proximidad y con alma.
Es una conserva que encapsula el carácter del occidente asturiano y el compromiso con la excelencia rural.
Disfruta de una joya de la gastronomía atlántica que ha sabido conquistar a los paladares más exigentes.









